- Yo, te lo confieso ahora, nunca me sentí orgulloso de haber empezado una relación estable. Por un lado quería pero...no se.
- Yo quiero, de verdad que quiero. Quiero a alguien que me lleve a cenar a sitios bonitos, que me saque una sonrisa cada día, que me coja de la mano por la calle, que..que me quiera.
- Entiendo...No se...
- Quiero una relación normal, decente. Yo pensé que no pedía mucho.
- Nunca es suficiente, nunca. Dicenque la gente es desgraciada por que no se atreve a ir a por lo que quiere. Yo, simplemente lo hago, sin pensarlo. Antes no lo hacia, y por ello perdí tantas oportunidades en mi vida que ahora me doy cuenta de que , aunque no me guste decirlo así, he malgastado parte de ella. Si desde un principio hubiese ido a por lo que quería.
Por lo que sea. El caso es que me hace llorar. Y no puedo parar de escucharla, una y otra vez.
Si hasta la he fotografiado. He fotografiado una canción. Te he fotografiado. Y es que no podía ser de otra manera.
Esa canción es bonita por que...esa canción eres tu, y tu siempre fuiste bonito, te mirase por donde te mirase. Ya fuese por tus movimientos delicados, tu sonrisa torcida cuando querías poner cara de pillo o tus manitas siempre en los bolsillos.
Miguel, esa melodía que tu y yo adoramos un día seguirá ahí siempre, esperando que vuelvas a escucharla conmigo como siempre hacíamos. Por que me parece la mar de mal que te hayas ido así, sin pedir permiso, robándome mas lagrimas de las que merecías llevarte. Dándome mas dolores de cabeza que los imponentes ruidos de la ciudad por la que jugábamos a no crecer.
No Miguel, no, las cosas no son así. Ahora estoy enfadada. No puedes hacerle esto a alguien que te quiere tanto, que te espera aun en la cafetería chiquitita que ocupábamos cada día, que sigue pensando que podrás enseñarle a tocar la guitarra casi tan bien como tu..bueno, intentarlo, dentro de lo posible. En definitiva, a mi.
Por que yo dejé escapar mis ilusiones detrás de cada una de tus sonrisas, y te las has llevado sin dejar nada a cambio, así, sin mas. Y yo, me he quedado sin ellas y no tengo como seguir, estoy estancada y acabaré por evaporarme como los charcos que quedan tras las lluvias torrenciales. Y eso es lo que fuiste...una lluvia torrencial, efímero e impactante. Dejaste huella por allí por donde pasaste y en cada persona que te conoció.
Una huella que no se borrará nunca. Al menos la mía, tan especial y tan profunda.
Yo creo que fuiste el único por el que me dejé querer, sin pactos, sin condiciones. Bueno, solo una, que no me dejases, nunca.
-¿Qué es poesía? Preguntabas mientras clavavas en mi pupila tu pupila azul.
-¡Qué es poesía! ¿ Y tu me lo preguntas?
Poesía...¡eres tu!
Becquer.
martes, 12 de enero de 2010
Yo creo que me empeñé tanto en quererte que creo que acabé haciendolo.
Y así fue como lo perdí todo, te perdí a ti y con ello la posibilidad de encontrarme de nuevo con algo a lo que amar. Con algo que me hiciese pensar que algún día volverías. No tu, claro está, sino alguien que me recordase tanto a ti que tuviese que quererle a la fuerza, que me impidiese respirar cuando me dijese que me quería y esas cosas que tu conseguías tan fácilmente.
Y claro, el problema es que te has ido, pero a la vez, estas ahí. Candente. Siempre vuelves por que en el fondo me necesitas, incluso mas que yo a ti, podría decirse. Y eso me gusta, me encanta, por que me da esperanzas, y al mismo tiempo, me carcome por dentro por el hecho de que se que nunca volverás del todo. Claro, y es que tu lo ves muy fácil. Por que soy fuerte, pero no contigo, contigo no merece la pena ser fuerte por que siempre acabas ganando.
Y te es sencillo volver sabiendo que estaré ahí para amarte de nuevo, para hacerte sentir lo que se que te gusta y te aprovechas de ello todo lo que puedes...y mas. Aveces, hasta te pasas, y me duele mucho que me quieras así. Que me quieras de poco en poco, pero de forma continuada aunque siempre con intervalos.
Y es tan triste saber lo que daríamos el uno por el otro y tener tanto miedo de decirlo que aveces me gustaría gritarte en miradas lo mucho que te necesito. Pero ese miedo está presente, en todo momento, por que aunque todo sea fácil, lo hacemos mas difícil de lo que se esperaría que pudiésemos. Bueno, tu lo haces difícil. Tu, con tu desconfianza y tus tonterías de niño, con tu estupidez y tu...y tu sonrisa perfecta que haría sonreír a cualquiera, tus ojos que derrochan felicidad cuando se encuentran con los míos, tu forma de abrazarme casi perfecta..tu y todas tus imperfecciones jodidamente adorableslo hacéis difícil.
El caso es que, estas, pero no estas. Te quiero, pero no quiero quererte. Me amas, pero tienes miedo a demostrarlo. Y es que sabes, tanto tu como yo estamos perdida y locamente pillados el uno por el otro y hemos intentado hacer como que no nos damos cuenta pero es un hecho. Lleva siéndolo demasiado tiempo como para que lo ignores tan descaradamente. Y claro, tu manera de ignorarlo es fácil, miras a otro lado, a otra chica y te intentas convencer a ti mismo de que la quieres como a mi, o mas, si cabe. Pero no, al final te das cuenta de que no puedes, de que soy la única que ocupa tu corazón palpitante y que por mucho que lo intentes negar,no vas a querer a otra. Y es que lo mismo me pasa a mi.
Entonces, es cuando vuelves a mi, esperando que te quiera de la misma manera. Es mas, sabiendo que lo hago y que no puedo dejar de hacerlo por mucho que lo intente. Y a su vez, yo veo en tus ojos esa luz que no se aprecia cuando te vas y que no deberías perder. Nunca. Y yo estoy aquí para encargarme de que no lo hagas por mucho que me duela.
Oye chica, tu...tu tienes talento. Tu tienes ese algo que te va a llevar lejos. Ese algo que te separa de nosotros. Yo quiero tu algo, me da una envidia tremenda ¿sabes? No se como decirtelo cuando tu ya lo sabes. Es como cuando vas por la calle y pasas por delante de ese cuarentón de la oficina de en frente y sabes, casi seguro, que te sonreirá y cuando pases, se girará y te mirara con cara de asaltacunas. Y por eso, por que lo sabes, le sonries tu antes y te giras para guiñarle un ojo.Lo cual le deja fuera de si, y te giras de nuevo y hechas una risilla malevola como cuando comias chocolate a escondidas de pequeña.
Es esa inocencia tuya, que ya cumplidos los 20 mantienes, por encima de todos esos golpes sentimentales y balazos disimulados que has tenido que sufrir. La inocencia que cualquiera habria perdido hace tiempo en tu situación. Pero esque, niña, te veo ahí tumbada en tu cama de matrimonio, abrazada a tu almohada entre tus mil millones de peluches, y me das una envidia tremenda. Cosa mala me empieza a parecer.Por que, se que todas esas cosas no las aprecias como yo, y como se que nunca las vas a perder, doy por hecho que nunca las apreciarás. Y por eso, pequeñaja, te escribo todos los dias en la pizarra de la nevera (que me tengo que encargar de rellenar, por que desde que vives sola está vacia) que te quieras un poco mas y quieras a los demás un poco menos,que se que todo lo que haces, es por hacer felices a los que te rodean,y,endefinitiva, a todos los demás.
Tu sigue soñando y no pierdas ese algo que envidio, que sino, yo te perderia a ti, y, al contrario que tu, soy terriblemente egoista.
Quiéreme o no me quieras, pero no me pidas que cambie. Dime que tienes las cosas claras y te diré todo lo que quieras oír. Dime que, por una vez, sabes lo que quieres. Dime que estarás ahí siempre o desaparece.
Quiero ser libre o que me hagas sentir querida. Todo es decisión tuya ahora.
Lucía
-Llegó llorando con ese pedazo de papel entre las manos. Pobre Miguel, todo le pasaba a el y el no era tan malo como le pintaban. Ella se portaba mal y quería que el sintiese pena. Y al final lo único que conseguía era hacerle sufrir y sentirse culpable. Y yo lo sentía por el, por que la solución la llevaba teniendo delante todo el tiempo.
Si, entonces a eso te referias. Al talento innato de la pequeña. Yo ya sabia que por ahí iban los tiros, siempre igual. Desde hace tiempo habias mostrado interes por so belleza y su don de gentes. El unico problema es que tu "pequeña" ya no es tan pequeña, y se que ahora te gustaria contarle la verdad, contarle que siempre la has amado y has estado ahi para ella en todo momento. Pero ahora s tarde y tu pequeña se ha marchado. En realidad, hizo bien en dejarte atrás, por que contigo hubiese tenido una vida perfecta, la vida que merecia y que nunca hubiese querido tener. Ahora dime, ¿tu la ves encerrada en una casa, con marido e hijos?¿con la vida hecha? Yo mas bien, la veo libre, de corazón en corazón.
Me ha llamado. He salido corriendo de casa por que solo escuchaba llantos telefónicos. Tenia el corazón en la garganta. La sangre se me estaba calentando a medida que apretaba puños y dientes. Siempre pensé que todas esas cosas que le pasaban eran culpa mía.
Aporree la puerta hasta que escuché la cadena del seguro moverse despacio. Nadie movió la puerta, quedó entreabierta esperando a que yo pasase.
Era algo horrible. El hecho de ver aquella casa, llena de cosas y a su vez tan vacía. Era la típica casa de soltera amargada sin mas vida que trasnochar y bares de mala muerte. Ella no era así, las circunstancias habían podido con su propia personalidad.
Estaba sentada en el sofá, mirando la pantalla de la televisión sin ver nada, con una copa de ginebra en la mano.
No le gustaba la ginebra, decía que todo el mundo se reiría de ella si bebía ginebra, por que ese era su nombre también. Pero le encantaba tener una copa, de esas grandes y antiguas, llena hasta la mitad con ginebra, decía que le hacia parecer bohemia e intrigante.
Cada vez que me llamaba llorando y yo me presentaba en su casa para encontrarla así, significaba que había pasado una buena noche y se había despertado sola de nuevo. También podía ser sencillamente estrés y ansiedad. Se sentía muy sola, vivía sola desde hace dos años.
Le propuse vivir conmigo, pero no soportaría tener que compartir casa con alguien mínimamente ordenado, ella era un completo desastre.
Me senté con ella en el sofá y me tapé un poquito con la manta de leopardo por que en su casa siempre hacia frío. La abracé mientras la miraba. Había dejado de llorar pero seguía con la cara hinchada y los ojos rojos, y gotitas caían goteaban de su nariz. Se la veía tan desesperada. Pero el hecho de que yo estuviera allí, abrazándola como siempre, hacia que ella se viese un poco mejor y se sintiese un poco mas querida. Era lo único que , entonces, le hacia falta. - Ginebra, me mata verte asi.
Fue de las ultimas veces que le vi. Le llamé desesperada por el aburrimiento, y le dije si le apetecia una sesión de cine en casa con palomitas de microondas de esas que siempre se me qumaban. Por su tono de voz al mostrar indiferencia supe que lo que el queria era salir, suficientemente encerrado estaba ya.
- Miguel ¿que te pasa? te noto como...¿encerrado? - Si, un poco, esque llevo toda la tarde en casa dandole vueltas a mi cabeza... - Nos vemos en nuestro parque,¿vale?, creo que va a ser el mejor sitio para despejarte. - Vale pequeña, lleva chaqueta, que es tarde y hace frio.
Yo vivia a diez minutos del parque, y el a cinco. Siempre estaba listo para salir , asi que estaba claro que el llegaria bastante antes que yo. Me puse la chaqueta, y me acorde de que debia llevarle algo de comer, cuando no sale de casa en todo el dia, no come nada, dice que le da pereza cocinar cuando esta solo.
Sali corriendo y casi tropiezo bajando las escaleras. Mientras caminaba pensaba en por que estari asi Miguel... es tan cerrado aveces. Se le veia de lejos, sentado en el único banco del parque, solo bajo una farola, que triste. Nunca me gustó ese banco, hacia parecer tristes a las personas. Cuando se dio cuenta de que yo habia llegado, se levantó y me dio un abrazo de esos que no se olvidan con el tiempo. De esos que salen del corazón. Nos dejamos caer sobre la hierba, abrazados. No me soltaba, y estaba comenzando a llorar.
Desde el principio supe que no me iba a contar lo que le pasaba, solo iba a llorar y abrazarme. Cuando lloraba parecia tan debil...
- Cariño, ¿que te ha pasado? - Nada pequeña, que me duele el corazón. Que me hundo y tu eres lo unico que me saca a flote. Me pasa que te quiero. - Sabes que siempre voy a ser tu salvavidas Miguel, ¿verdad?
Siguió llorando hasta caer exhausto, debian ser las dos de la mañana de aquel frio sabado de Diciembre y yo seguia abrazandolo en aquel parque tan nuestro. No le soltaria por nada del mundo. Se quedo alli dormido, entre mis brazos con lagrimas callendo por sus mejillas lentamente mientras yo le acariciaba. Creo que nunca le habia visto tan hermoso.
Miguel fue la persona mas llena de vida que he conocido nunca. Siempre con esa positividad y una sonrisa en la cara que alegraban a cualquiera. No sabia decir que no a una sonrisa bonita. Esa fue su mayor virtud, y a su vez, su mayor debilidad. Le conocia desde...desde siempre, que yo recuerde.Pero no fue hasta los once o doce años cuando empezó a mostrar interes por mi. Pero no de ese interes fisico y hormonal de los preadolescentes. No, lo nuestro siempre fue algo mucho mas especial, algo indescriptible. Pronto se convirtió en mi mejor amigo, la persona a la que siempre podia acudir. No habia tarde en la que no quedasemos para ir de expedición a descubrir nuevos y fantasticos mundos, leer libros de aventuras y sentirnos protagonistas de los mismos, o, sencillamente, hablar hasta que se nos secase la boca.
Anque era mas pequeño en edad, a sus catorce años ya media un metro ochenta y dos, al contrario que yo, que era pequeña y delicada. Siempre fue mi pequeño hombretón. El que me defendia con su vida.
Todo el mundo pensó que estabamos enamorados, que saliamos juntos o algo asi. Las tipicas, pro siempre fue algo mucho mas grande. El amor era poca cosa para nosotros.
Con los años maduramos juntos, le conocia mejor que a la perfección, si cabe, y el podia adivinar cada uno de mis pensamientos.Aunque eso era capaz de hacerlo con casi todo el mundo.
A los 16 ya no haciamos las mimas cosas que cuando eramos pequeños, claro está. Cada uno tenia su propia vida, y aveces las uniamos durante unas horas para sentirnos increiblemente mejor. Nos separaba su novia, sobre todo, que era muy posesiva, y mi frialdad hacia la gente. Lucia nunca me cayó demasiado bien, no trataba a Miguel como debia, no le trataba como yo lo hubiese hecho si... pero no, las cosas eran como eran. No me importaba, nisiquiera estaba celosa por que yo sabia que para el, yo era mucho mas importante que Lucia y eso no iba a cambiar. Yo sabia que siempre seria su chica favorita y el mi pequeño hombretón.
Es viernes veintidós, hoy Lucia quiere fiesta por que lleba toda la semana entre libros. Se ha pasado dos horas metida en el armario, para escojer finalmente una falda demasiado corta y una camisa a la que parecia que le faltaban botones. Despues se ha sentado delante del espejo y se ha pintado los labios de un rojo muy chillón y la ralla del ojo demasiado marcada. Parecia casi quince años mayor.
Tanto maquillaje no le sienta nada bien, pero ella se ve preciosa. Creo que sus padres no estaban, o se habia peleado o...bah, no importaba, por que no le dirian nada al respecto. Se calzó unos taconazos de aguja con los que casi ni podia andar y cogió su bolso, mientras metia las llabes y el pintalabios. Nunca llevaba cartera por que nunca necesitaba dinero. Si en algun momento le hacia falta algo, se pondria a tontear con el primer viejo verde con el qe se cruzase hasta que le diese lo que queria. Salió de su casa tambaleandose, da pena verla. Camina sin rumbo fijo, intentando encontrar algo de movimiento, pero no son mas de las once y aun no hay nadie por la calle. Pero a ella le da igual, sencillamente anda. Le estan empezando a doler los pies, asi que se ha sentado en el primer banco que ha encontrado, uno de un parque del centro. Casi no se habia dado cuenta, pero comenzaba a tener frio. Ya casi no sentia las piernas. Notaba que se le cerraban los ojos poco a poco, intentaba moverse pero era capaz. Queria llorar,pero no le salia, le dolia todo y estaba sola.
- !Lucia¡!Lucia despierta¡. - Carlos...¿Carlos...que haces aqui? - Paseaba a Chispas, le gusta salir a medianoche, y entonces te vi a ti, bueno, no sabia que eras tu, pero vine a ver que pasaba. - Nose Carlos, me sentia sola y queria olvidarme de todo, salir, beber, pasarlo bien...y, no se por que, acabé aqui sentada. - Anda pequeña, vamos a tomar chocolate caliente, que sabes que me gusta. - Siempre me ha gustado mas el café solo, pero contigo Carlos, ahora tomaria cualquier cosa.
Oh, la pequeña Lucia, joven e ingenua, aparentemente. Fiera como la luna en las noches mas brillantes en realidad. Inocente ante la gente pero con malos pensamientos en su cabecita. En primero de bachillerato, y ya no le quedan cosas por vivir. Ha hecho todo tan rapido, que lo unico que tiene ahora es una pila de libros que no comprende y litros de café que la mantienen desperta, pero como en trance.
Tan vacia de sentimientos que hay dias en los que pienso si se podria ver a traves de ella, su cuerpo parece tan etéreo. Su piel blanquecina me recuerda a las muñecas que mi abuela tiene en una estanteria. Nunca me deja tocarlas, son antiguas, de porcelana fina, se rompen con mirarlas. Solo ella sabe como usar todo eso, como jugar a juegos de mayores sin que nadie se de cuenta.
Sale los viernes, los sabados,y no vuelve a casa hasta el domingo, sabiendo que nadie la echará de menos. Duerme en casa de ellos, de los cuales no recuerda el nombre cuando se despierta malamente arropada en sus camas,sin saber exactamente lo sucedido la noche anterior. Sencillamente, prefiere no recordar. Se levanta y sale rapido de sus casas, rezando para que no se despierten. Desayuna en la primera cafeteria que encuentra, siempre café solo con una napolitana.
Es triste tu vida Luciita, pero no deja de ser tuya, y no mia.
Ha terminado la fiesta de Noelia. Luis me ha dicho que me acompañaria a casa, pero siempre me ha gustado salir de sitios llenos de gente completamente sola, y caminar hasta casa reorganizando ideas. La fiesta ha sido genial. Hemos bebido, luego hemos jugado a juegos un tanto indecentes...vamos, esas cosas que se hacen en las fiestas de veinteañeros. Tambien he recoradado muchisimas anecdotas del colegio con mis compañeros, que Noelia se habia molestado en localizar e invitar. De verdad lo he pasado bastante bien, ha sido como volver a la clase de 6ºB, la clase de "lo malos alumnos".Bah...no eramos tan malos, algunas faltas de deberes y muchas quejas, pero solo eso. Siempre las hubo peores. Aunque, para mi, siempre fue la mejor. Se me ha hecho muy raro ver a la pequeña Clarita con Ruben. Vale, siempre estubieron muy juntos en la infancia, ella con sus fotos y el con sus paranoias mentales, que al final siempre acababan compartiendo mutuamente, pero hasta el punto de acabar casados a los 21...no. Luego estan Loretto y Rocio. Quien lo diria, una revista de moda. Ellas tambien se encaminaban a lo que son desde pequeñas, grandes iconos de la moda. Y lo mas extraño de todo fue ver a Cristina como portada de la revista en cuestión. Cristina siempre habia sido la chica ..menos agraciada de clase, con aparatos, gafas, y algun que otro granito. Y ahora...¿modelo?. Los chicos son, la mayoria, informaticos o empresarios de poca monta. Nunca les gusto estudiar, pero son todos marabillosisimas personas, y eso no ha cambiado con el tiempo. En cuanto a mi, sigo siendo la misma, todo el mundo me dice que no he cambiado. Sigo fria y distante. Analizando todo desde fuera. Sin acercarme a nadie lo suficiente como para sufrir si se fuese, pero sin mantenerme al margen de toda relaccion. Sigo haciendo lo que siempre hice, dejar que tdo siga su curso. Estudie poco, lo suficiente, la vagancia tambien me ha acompañado durante todo este tiempo. Lo unico malo de esta noche fue, verlos a todos juntos y sentirme aparte. Yo no pintaba nada alli. Nunca llegue a entablar amistad con nadie de clase.Solo estaba Miguel, que en realidad, no estaba. Siempre habia estado pero no estado. Era el tipo de chicos de los que enamoran con mirarles, pero yo nunca lo vi como eso. Era mi mejor...mi unico amigo de verdad. Era la unica persona que me conocia, la unica que comprendia e interpretaba cada palabra que yo decia.A su vez, era la mar de despreocupado, no estudiaba, no aparecia mucho por clase y creo que siempre tenia problemas en casa. No era su culpa ser un rebelde sin causa, era su forma de vida, y si a el le iba bien asi, yo no era quien para judgarlo. El problema es que, como casi todos los "chicos malos" como el, acabó mal. Le avise infinidad de veces, hasta llegar a enfadarme con el por lo que hacia con su propia vida. Y ahora, ahora ya no está, por que...por que no me hizo caso y no escuchó mis consejos y mis suplicas. Se ha ido y yo estoy aqui, bebiendo leche caliente, arropada en la manta vieja en la que me dormia abrazada a el, deseando no haber estado tan sola en esa fiesta. Deseando que el hubiese estado ahi para abrazarme y susurrarme "Tranquila princesa, cuando esto acabe te llebare a nuestro parque, nos tumbaremos y hablaremos hasta que te olvides del dia en que vives."
Eso, eso era lo unico que me hacia feliz de verdad.
-Sabes, ultimamente suelo sumirme en algo que yo llamo oscuridad...bueno, yo lo llamo asi por que no me gusta llamarlo como los demas. Ellos lo llaman realidad. Eso suena..pues...mas real ¿no? Yo creo que la realidad es la que cada uno se crea. No hay una realidad generalizada.
-Si, bueno, por esa...oscuridad tuya a mi me suelen llamar puta. Para mi tu oscuridad es como una pared. Una pared con la que te chocas cuando te sientes solo. Por eso me llaman asi, por que juego con todos ellos para no sentirme sola, aunque desde fuera, parece que son ellos los que juegan conmigo. Mucha gente me ha dicho, que si no jugase con ellos y asentase un poco la cabeza, no volveria a aparecer esa pared. El caso es que, me encanta toparme con ella, y jugar a hacer malabarismos para esquivarla de nuevo.
-Claro, pero no tienes en cuenta que la gente que te quiere, con la que no sueles jugar, se preocupan cada vez que te das de narices con esa pared y te encuentran llorando en alguna esquina.
Y esque...tenia los ojos tan verdes, que pense que me ahogaria en ellos si seguia mirandolos. Tan rapido y tan dulce que aun puedo oler su cariño y saborear sus palabras. Pero por ahora, es lo unico que me queda, un buen recuerdo de un fin de semana...no tan bueno.Te hecho de menos...
Me gustan los libros de princesas y principes, aunque siempre se como acaban.Me gusta ver a los niños pqueños pelearse, me gustan los conciertos, sentarme delante de la ventana y mirar a ninguna parte, las clases de inglés cuando todo el mundo se queda callado, los sugus, pero solo de los azules. Me gusta el agua 0%, las barritas de cereales y avellanas, el olor a nuevo de los zapatos, los ojos dorados, los animalitos peluditos.Tambien me gusta cuando alguien me da un beso de eskimal, me hace cosquillas debajo de la barbilla o me da un abrazo por la espalda. Me gusta dibujar, pensar cosas sin sentido, los patitos de goma y las cosas antiguas. Y, ante todo, me gusta sonreir y hacer felices a los demas.
Ultimamente me quedo dormida en clase mas a menudo que de costumbre. Me pesa mas el cuerpo. Encuentro ojeras donde antes no las habia y nunca tengo ganas de dormir. Es algo completamente contradictorio. A mis ojos no les gusta cerrarse, pero al final, acaban cediendo ante el acto refeljo de cerrarse cuando tengo sueño.
El caso es que me estoy volviendo un bicho raro. Duermo de dia, durante las laaargas y aburridas explicaciones y luego, me lleno de energia, que me dura hasta, mas o menos, las cinco de la mañana, que es a la hora en la que me quedo dormida, para levantarme dos horas despues y volver a empezar la rutina.
Es lo peor, siento que ya no manejo mi cuerpo y... Bueno, dejemoslo en que es lo peor.
Sentemonos, sientate conmigo en un tejado. El otro dia hablaba sola del mal momento por el que estaba pasando mientras caminaba por la calle, cuando me quede mirando fijamente unos pies que colgaban de un tejado, envueltos en calcetines a cuadritos. Sencillamente me paré en seco. Paré en medio del paso de peatones. Sonrei, y en ese momento, me senti como cuando tenia cinco años y pensaba que podia hacerlo todo. Aquella princesa estaba sentada en el tejado destacaba entre la multitud, y destacaria siempre. Destacaria por que brillaba. Tenia ese resplantor especial que solo las princesas de barrio tienen.
Bueno, el caso es que me hizo sonreir. Pense que en ese momento pocas cosas podrian hacerme sonreir. Se que si me sentase en un tejado con medias a cuadritosseria mucho mas feliz. Conseguiria arrancarle sonrisas a las personas que dejasen por un momento apartada su ajetreada vida y le dedicasen media fraccion de segundo a mirar para mis pies, que colgarian de un tejado envueltos en calcetines a cuadritos.
Por eso quiero hacerlo, quiero que nos sentemos juntas en un tejado. Quiero que lo hagamos juntas por que me gustaria que tu tambien fueses una princesa.
Tomate cada segundo de los que te voy a dar muy enserio. cada uno de ellos es casi mas importante que el anterior. Te voy a dar solo el tiempo justo y necesario para que te des cuenta de lo que estas haciendo mal. Mira atrás, ¿los ves?. Si, me refiero a esos montones de manchas que van goteando de las suelas de tus zapatos.
-Si, claro que los veo, llevo un tiempo pensando en si serán gotas de conciencia...
-No, no lo son, son solo trozos de sentimientos que has dejado ir. Yo pienso que no deberías hacerlo, por que la vida es corta y si pierdes los sentimientos como podrías perder las monedas en un bolsillo con un agujero, jamás conseguirás estar completo, lleno, ¿me entiendes? Seguirás con ese vacío del que tanto te gusta hablarme. Bueno, creo que ya lo sabes así que, he aquí mi consejo. Vive rápido y muere joven.